viernes, 18 de noviembre de 2011
Calma
Tengo miedo del día en que la locura se apodere por completo de mi mente.
De no poder controlar los pensamientos ni los sentimientos.
Tengo miedo de que se robe mi belleza, miedo de que la acentúe.
Me asusta que su extraña obsesión me desvirtúe.
No intentes ganarle la partida, pues soy yo quien debe de luchar en contra de ella.
Mejor arrúllame, entiéndeme, apacigua el remolino con tu calma,
que tu amor me recueste en una cama llena de tí, de sueños, de esperanzas.
martes, 6 de octubre de 2009
...
Me imagino si me quedaran solo 20 minutos de vida.
Hace poco me enteraba por un amigo de que a los 86 años una mujer llamada Esther Rizo escribió su primera novela titulada "rebozo de aromas".
Hace cinco minutos pasé por el blog del que fuera mi profesor en la FCPyS de la UNAM, Juan María Alponte, y miro que a sus más de ochenta años continúa siéndole fiel a la pluma y al ingenio.
Ojalá me queden más de veinte minutos, ojalá que si quedaran solo veinte pudiera hacer que contaran.
Esta mujer y este hombre, le han brindado a mi día la esperanza que necesitaba.
martes, 11 de agosto de 2009
Aquel, el que sabe, el de los años.
Me fascina el tono grave de su voz, ignora que me acaricia el tímpano cuando me da instrucciones.
Amo que en conocimientos me rebase, pues podría ser mi eterno maestro.
No me importa que no tenga cabello y muero de ganas por decírselo cuando se queja de aquella escasez.
Su rostro es bellísimo.
Resulta encantador que pudiera ser mi padre.
Sus modales son finísimos.
Su risa estalla y la escuchan todos a su alrededor.
Es un hippie de closet.
Aveces me divierto pensando que le gusto. Igual y si, pero el prejuicio y la moral son más grandes.
Nunca le diría nada de esto, nunca lo sabrá, aunque igual me divierto pensando en cómo reaccionaría.
Este es nuestro secreto.
*
Dios me quiere.
jueves, 2 de abril de 2009
Auto exigencia, Mi jefe, Ángeles Mastretta, La Familia, El síndrome Delon.
A mi arribo a la cámara de diputados me encuentro con que mi jefe no llegó a trabajar. Seguramente fue a dar clases, aunque el poco tiempo que llevo de conocerle me invita a pensar que también prefirió gastar el tiempo en algo que no tuviera mucho que ver con la investigación social. Me lo imagino saliendo de sus clases para después pasar a alguna exposición, meterse solo al cine o simplemente caminar sin rumbo, jajaja tal vez toda esta invención sea reflejo de lo que muero por hacer en este momento, sin embargo, me alegra imaginar que aquel hombre a quien admiro tanto sacie de alguna manera aquella avidez de libertad que transpira al conversar conmigo y contarme sus peripecias de tiempo libre y juventud.
Mientras tanto yo decido unírmele y como sé que mi trabajo lleva un poco de adelanto, emprendo un largo camino a través de la infinidad de posibilidades que el internet ofrece: Primero el periódico la jornada, después las revistas proceso y reporte índigo, ya saben, un poco de mis temas fetiche actuales: narcotráfico y terrorismo, no me pregunten porqué pero entre link y link fui a dar al blog de la escritora Ángeles Mastretta, que como es sabido por todos con quien he compartido impresiones literarias, no es santa de mi devoción.
Y cuál es mi sorpresa al encontrarme con una serie de escritos, a manera de diario, sin pretensión alguna que la de expresar de la manera más honesta las diferentes impresiones heredadas de su cotidianeidad. Me gustó y me gustó mucho, tanto que tal vez considere revalorar sus aptitudes literarias; también me recordó lo bello y lo difícil que es expresar lo que uno lleva dentro valiéndose de la palabra escrita. Yo...prefiero la música, pero hoy, la invitación me surgió de no sé donde, tal vez de ella.
En otras cosas, ayer pensaba en la familia, en mi familia, en mis familias. Hay tantas curiosidades a su alrededor que al mismo tiempo me enloquecen de felicidad y desencanto. Por un lado, la familia de mi madre, que me ha brindado las mas grandes lecciones de humildad, que me hace sentir orgullosa de mi modesto origen y a la vez de ser una mujer de lucha como mi abuela, mi abuelo y mi madre. Sin embargo también me recuerda el desencanto que me produce la mediocridad, el hecho de conformarse con la realidad y las dimensiones que paupérrimamente nos han sido dadas u heredadas, sin buscar más allá de lo que nuestra comodidad o flojera nos pongan como límite...no hay ocasión en la que después de frecuentar ese lado de mi familia no me torture pensando en todo lo que hubieran logrado mis primos o mis tíos si sólo se lo hubieran propuesto, porque de capacidad no carecían, eso es pecado dice mi abuelita y estoy completamente de acuerdo.
Por otro lado, la familia de mi padre que tanto se afanó en cosechar una ridícula aristocracia fundada en la posición, el apellido y la imagen, me ha enseñado que en efecto, como te ven te tratan, pero a la vez me confunde con su afán por vivir administrando un status que ya es más parte del pasado que otra cosa. Nunca entendí el bluff de las reuniones y de las fiestas, mucho menos el cotidiano, como tampoco entendí eso de presumirse los bienes, los atuendos, los maridos y los hijos entre hermanos.
Afortunadamente mi papá se cocinó aparte en ese aspecto aunque tristemente en otros no.
Lo gracioso es que en mi casa, en mi familia nuclear, una combinación de ambas corrientes ha surtido buen efecto y aunque dicen que nadie escoge a la familia, si yo hubiera tenido oportunidad de escoger hubiera elegido a mis tres familias. No se como sea la cuarta, la que forme con mi un chico a quien quizá aún no conozca y aquellos niños que solo en mis sueños existen.
Ya que estoy en eso de la familia, en los últimos días he conversado mucho con mi Tía Vicky, quien me reprochaba que diera prioridad al trabajo y la escuela dejando de lado la integración familiar. En uno de estos bellos ejercicios espontáneos me preguntó anoche: “¿Oye Adri?, ¿cómo vas con eso del amor?, ¿Te gusta alguien? Generalmente no tengo la costumbre de comentar con las tías esa parte de mi vida por temor a no ser comprendida o a verme mareada con algún choro incómodo y fuera de época de su parte. Pero como en efecto actualmente soy presa de aquellas mariposas estomacales en su etapa inicial, procedí a contarle santo y seña de mi situación actual de enamoramiento clónico (sí, de alguien idéntico a mi).
“Haaay, me acordé de mi novio Alain Delon”, me dijo ella, con la cara iluminada de felicidad, la mía en cambio dejó escapar todo el desencanto derivado de aquella frase y pensé en ese entonces: ¡carajo ¿para que demonios me preguntas sobre mi vida amorosa, señora morbosa si al valerte madre aquello te dedicas a cambiar abruptamente de tema?!
No tuve otra opción que escuchar la historia de mi tía sobre Alain Delon, en la cual me relataba que aquel guapo actor estuvo casado con una actriz bellísima llamada Romy Schneider durante 10 años, tiempo después el se enamoró súbitamente de una mujer de origen marroquí en un viaje y así, de buenas a primeras, le envió una nota acompañada de flores a Schneider en la que le comunicaba que estaba enamorado de otra mujer y que por lo tanto tenían que separarse. Obviamente dejé escapar un “pinche culero” para Delon. Pero mi tía me dejó helada al decirme “¿y sabes porque quedó prendado de aquella marroquí y echó 10 años de su vida y de la vida de su mujer por el caño? Yo estupefacta le pregunté ¿porque? ella me respondió: “Porque era igualita a él físicamente”. Arghhhh casi me ahogo con mi propia saliva, mi tía me había puesto más atención que de costumbre. Finalmente me abrazó y me preguntó ¿Cuándo lo traes?
Jajajaja tengo el síndrome Delon, totalmente.
domingo, 8 de febrero de 2009
El recreo


11: 30 a.m, terminaba aquel recreo (ahora suena raro porque después de la secundaria convitióse en receso), que aunque de breve duración, dejó cientos de anécdotas en mi memoria. A esa hora, Romely, Javitos, Innie y yo (quienes tenemos la fortuna de seguir siendo los mejores amigos)emprendíamos la más histérica de las carreras. "provisiones, provisiones" era el grito que daba a inicio a la tradicional corretiza. Y es que comer durante las clases era la pura onda!, así que corríamos a la cooperativa
deDoña Paty a surtirnos de todo aquello que pudiera producirnos caries, hipertensión, entr
e muchos otros mas padecimientos que en aquel momento (y hasta la fecha) nos valían madre.Totis y cazares (para calmar a la lombriz barato, rico y llenador), pica limón (para poner la cara chiquita de lo agrio que estaba), burbusoda (para parecer perro rabioso), paleta de manita (la superstición hecha paleta), barquillitos de bombón (todo mundo imaginaba un helado de verdad), mazapanes (a mi en particular no me gustaban), dominotatuajes (para sentirnos malotes), Miguelitos (casi l
lloro de coraje cuando los difamaron diciendo que tenían plomo), velitas de gelatina (mhhh), paletón de chocolate (cuyo chiste era que la etiqueta hiciera las veces de reloj)
etc. eran literalmente el "pan" de todos los días. Aún recuerdo a Chabelo promocionando todos esos dulces, y entiendo también el bombardeo publicitario y consumista que su programa y que la programación infantil televisiva en general representa. Pero yo no me quejo de mis recuerdos, todo lo contrario, en ese momento la inocencia hizo que todo aquello se volviera parte de una mágica infancia.
Por eso revivo lo anterior con una sonrisa de oreja a oreja. Recuerdo que en los años 80's y 90's las marcas Mexicanas tenían mucho peso en el mercado de dulces, tal
papel tristemente ya no es el mismo, sin embargo miro con entusiasmo que empresas como Dulces Anáhuac ó Vero tratan de sobrevivir ante el panorama de competencia desleal al que se enfrentan.
Les dejo un regalo (no es comercial, ojo!) por aquello de la nostalgia jaja
lunes, 26 de enero de 2009
Puebla de mis amores
"La soledad es no saber estar con uno mismo"
Leí apenas en las fábulas pánicas de Alejandro Jodorowsky.
Admito que tengo miedo de saberme sola de nuevo o mejor dicho, de enfrentarme otra vez conmigo misma, en un lugar tan grande, tan ajeno.
Pero si algo me ha enseñado la vida es que todo lo bueno, cuesta, y por eso mismo sabe tan bien.
Alguna vez le dije a alguien: "tengo un amigo al que no le gusta probar cosas nuevas", le mentí porque aquel amigo soy yo misma; he de admitir que los cambios no son lo mío, todo lo contrario, mi espíritu se alimenta de la certidumbre, del apego, todo aquello que de cierta forma es seguro.
En fin, he decidido partir de nuevo al tan temido encuentro, aunque resulta paradójico eso de encontrarse con uno mismo en una ciudad tan caótica y llena de gente. Pero sin duda he de confesar también que la peor de las soledades se experimenta estando rodeado de gente.
Finalmente afrontaré el reto...llevo armas claro, llevo todo lo que amo de mi lugar conmigo, en el corazón la mayoría, pero lo llevo conmigo.
Nada malo pasará si yo no quiero, si yo no dejo.
¿Tengo acaso la culpa de haber nacido en un lugar tan bello?
Me llevo conmigo en esta serie, todos aquellos lugares que son parte de mi cotidianidad, que hacen de este lugar, mi lugar.
Estas son las tardes de Puebla, aquellas que lo curan todo, que devuelven al ánimo y la esperanza, que avivan la felicidad, que te recuerdan el privilegio de pertenecer al lugar que en ese momento tus pies pisan.
No soy la única que goza meditando en las alturas de las azoteas del centro. XD
Las vecindades de mi barrio desde que tengo memoria son como un imán, no puedo evitar entrar y contemplar la arquitectura. Aunque esto me ha valido numerosos regaños .
El barrio del carmen(mi barrio, uno de los mas antiguos de esta ciudad) edificado el el siglo XVII tuvo como cometido alojar a las familias españolas que con el favor de la Corona habían sido encomendadas para poblar la nob le ciudad. Surge como un barrio exclusivo alejado del ajetreo citadino del cen tro pero a su vez cerca de éste. La carga de identidad Poblana del Carmen es de suma importancia ya que contiene en sus calles una ración importante de la memoria histórica de la ciudad de Puebla.
Mercado del Carmen, Puebla
Continuará...
(todas las fotografías fueron tomadas por la autora de este blog)





